EL EXORCISMO DE NADIA

Esta historia que relataré realmente existió, no la podré contar tal y como fue aunque la realidad es mucho más fuerte e intensa que lo que yo te pueda contar de ello, bueno pues resulta que mi madre tiene una amiga, la cual vivía con su hermano y su pequeñita sobrina recién nacida, bueno, la cosa es que en la casa que ellos tenían pasaban cosas horrendas, todo empezó cuando nació la niña, por ejemplo, en las mañanas cerca de la puerta de entrada y en la del cuarto del bebé se encontraba una especie de baba amarillenta y fétida, ellos se cansaban de limpiar eso todos los días, sin embargo ahí estaba, luego en las noches no los dejaba dormir ciertos aletazos arriba de la casa, una vez el señor salió a ver que era y no halló nada, igual siempre pasaba eso, pero después las cosas empeoraron, la niña sufría de fuertes fiebres que la hacían terminar en el hospital, siempre estaba enferma, súper delgadita, y nadie se explicaba que pasaba.
Cierta vecina una vez les dijo que en su casa estaba el diablo por que en las noches se escuchaban gritos desgarradores, rasguños, así como risas espantosas, o sombras tétricas en las paredes, en fin, ellos no hicieron mucho caso hasta que la niña empezó a manifestar otra faceta, le daban convulsiones, se empezaba a retorcer o algo así, volteaba los ojos, sacaba espuma de su boquita, ahora sí la llevaron con un sacerdote por que en el hospital no sabían que tenía, el sacerdote dijo que la niña debía ser bautizada inmediatamente, ya que no se había hecho debido a sus continuas enfermedades, así se hizo, para lo cual mi mamá fue su madrina.
Bueno, sin embargo no terminó ahí, la niña cada vez se ponía peor, y en la casa ésa era insoportable vivir. Para acabar pronto, se cimbraba todo el piso cuando la niña empezaba a retorcerse, las carcajadas se escuchaban a pleno día, y muy fuertes, la atmósfera que embargaba la casa era tétrica, aterradora, no se… una señora que era algo así como bruja dijo que en esa casa había mucho mal, sobre todo en las condiciones del matrimonio que favoreció la presencia del mal y se quería llevar a toda costa a la niña. El señor, era sacerdote antes de conocer a su esposa, hasta que la conoció se enamoró perdidamente de ella y renunció a todo y se casó, y según eso propició el ambiente adecuado para tales manifestaciones.
A la casa se le hicieron, no se como 5 bendiciones y nada, hasta que por último, el sacerdote pidió testimonios de familiares y vecinos, y ordenó un exorcismo a la niña, el día había llegado, yo no lo vi pero mi madre me cuenta que fue intenso, fueron varios curas, cuando se hacía el ritual a puerta cerrada, se oían intensos rechinidos, blasfemias que salían de todas partes, un olor a podrido que inundó la sala, y ese miedo infinito que los embargaba, ese terror a lo desconocido, la situación estuvo muy fuerte, duró como 7 horas, por fin cuando salieron pidieron inmediatamente una ambulancia para la niña que estaba horrible, tenía mucha sangre en su cuerpo y ya casi no se movía, afortunadamente se salvó. El sacerdote les recomendó que se cambiaran de casa, y a esa la vendieron, lo extraño es que hasta la fecha está inhabitable, de hecho con solo verla nadie se le ocurre vivir en ella pero ni regalada. Ahora la niña tiene como 19 años, esta bien, es una chica sana en cuerpo y alma.

Add a comment

INVOCAR AL DIABLO PUEDE TENER CONSECUENCIAS

Cuando tenía unos 15 años, no recuerdo por qué, me enganché a la tabla ouija. Una amiga se la compró como quien compra un Monopoly y así fue como empezamos. Un día y otro hasta estar totalmente enganchadas. No recuerdo ni la primera, ni la segunda, ni la tercera vez (etc) que lo hicimos. Pero recuerdo bien que parecía un vicio.
Todos los días nos pasábamos de seis a siete horas con la tabla, invocando espíritus y demás. Yo lo tomaba como un juego y me parecía divertido e inocuo. Pero un día aquello empezó a ser monótono…. siempre lo mismo, saludar al Ente, preguntarle las mismas cosas de siempre y adiós. Así que decidimos invocar a Satanás, algo muy fuerte que, ahora que lo recuerdo en la distancia, sé que fue una locura grande que jamás volveré a hacer.
La historia fue así. Fuimos a casa de mi amiga, la dueña de la tabla, pero en vez de ir las seis o siete habituales, sólo nos atrevimos cuatro de nosotras. Lo preparamos todo bien: luces apagadas, velas negras y blancas, un sitio amplio y limpio, etc. Y empezamos… Al principio no pasaba nada, de hecho tardaba más que los otros espíritus y empezamos incluso a aburrirnos. Entonces empezó a oler raro en la casa (no puedo describir ese olor) y corría un airecillo fresquito (era un caluroso día de verano y estábamos a 45º). Entonces el puntero empezó a moverse. Se fua a las letras, una por una, hasta decirnos que era Satanás y que no saldríamos vivas. Ya con leer esto se me pusieron todos los pelos de punta. Entonces fue como si abriera los ojos y me diera cuenta de lo que estaba haciendo: estaba metida en aquella casa y de allí no podíamos salir sin cerrar la sesión… me di cuenta de lo peligroso que era.
Tras varios minutos en los que se dedicaba a amenazarnos nos atacó con sonidos, las puertas de la casa se abrían y se cerraban, las persianas lo mismo, los espejos estaban empapados en vapor y las velas se apagaron. Recuerdo que una de las tres amigas tenía un collar y empezó a retorcerle el collar hasta presionar. La estaba ahogando y aquello le quedó físicamente marcado hasta un par de años después.
Queríamos cerrar aquella sesión y salir por piernas pero no nos dejaba; nos decía que nos atormentaría toda nuestra vida hasta acabar con ella, y, sinceramente, conmigo lo logró durante mucho tiempo.
Nos pasamos unas tres intensas horas luchando para que nos dejara en paz y se largara, y después de todo lo ocurrido se largó y tuvimos una crisis de pánico. Yo salí de la casa disparada (aún me pone los pelos de punta… perdona que sea tan breve) y desde aquel día no pegué ojo en unos 5 ó 6 años. Todos los días escuchaba susurros, unos pasos detrás de mí al caminar, golpes de llamada en el hombro, pisadas por mi casa, llamadas a la puerta… Igual eran cosas de mi mente, algo que yo provocara a causa del miedo, no lo sé, el caso es que me tenía aterrorizada.
Y hoy, después de unos 8 ó 9 años, he vuelto a oir esas pisadas, esos susurros pronunciando mi nombre, esos golpecitos en el hombro… y realmente me aterra.
Pero ya no tengo tanto miedo, porque he leído la Biblia y ahí he encontrado, sino la solución, sí la tranquilidad; pues he leído allí que no hay espíritus de difuntos, que no hay vida después de la muerte, así que todos son demonios. Magia blanca o negra es lo mismo, el Tarot, todo son métodos de brujería para bien o para mal, todo viene de la misma fuente, Satanás. Todo eso viene de él, aunque haga cosas buenas, pues la Biblia dice que Satán es capaz de convertirse en ángel de luz y hacer cosas buenas, para así engañar y atraer a más gente. Así que, al menos, ya sé qué es cada cosa. Sé que no te l ohe contado con muchos detalles, también se me han olvidado muchas cosas, además, realmente me da cosa contarlo.

Add a comment

Demasiado humana

Marta repasó las tareas programadas para hoy:

1. Arreglar la casa.
2. Ir a hacer la compra.
3. Prepararse algo de comer.
4. Guardar todos los archivos recopilados hasta la fecha y prepararlos para su posterior envío.
5. Preparar la cena.
6. Asesinar a su marido.
7. Preparar la invasión a gran escala del planeta.

Como buena ama de casa que era, Marta se puso a hacer las labores de limpieza. Como siempre había hecho desde hacía ya tres años que estaba casada con Julián, comenzó con la habitación. Pasando el polvo de la mesilla se fijó en su foto de bodas. Julián la puso allí porque así se sentía todas las mañanas tan feliz como aquel maravilloso día, en que tomó la mano de la mujer más bella del mundo.

Pobre Julián, desconocía por completo que su querida mujer provenía de otro planeta con un terrible cometido: evaluar el nivel de dificultad que supondría exterminar a la raza dominante del planeta Tierra para sí conquistarlo.

En realidad la necesidad de conquistar el planeta era por razones logísticas. La Tierra poseía agua y silicio en abundancia, materiales indispensables para propulsar sus naves, y además estaba muy cerca del frente de guerra con el sistema de colonias. Exterminando a los humanos nadie les impediría extraer los materiales que según los científicos tardarían al menos cien años en agotarse.
Marta se irguió poniendo cara de extrañeza. Era muy raro, con el paso del tiempo se había acostumbrado poco a poco sin darse cuenta a adoptar como propias las medidas de tiempo locales. Años, meses, días, horas… Y ahora que recapacitaba se daba cuenta que no solo se le habían pegado algunos hábitos como aplicar las magnitudes locales, si no que también de vez en cuando sentía cosas extrañas.

Limpiando arrodillada la taza del water, Marta se quedó mirando fijamente al agua de dentro, con chorretes de espuma escurriéndose dentro quedando en su orilla. No sabía por qué eso le recordaba algo, su “luna de miel”. Cuando Marta llegó a la Tierra, sus congéneres le prepararon una vida completa, casa, coche, antepasados (por su puesto falsos)… Todo para que pudiera evaluar de manera directa el riesgo de la conquista. Su misión implicaba el realizar una vida cotidiana e interactuar con los humanos. Para ello la transmutaron haciéndola anatómicamente perfecta, justo comenzando la edad reproductora, para que pudiera ser receptiva.

Un día desempeñando su trabajo en una empresa de limpieza de oficinas conoció a Julián, un joven informático que trabajaba de becario en una gran empresa de desarrollo de software. Allí estaba, con sus muletas, ya que tenía las piernas de desigual longitud, con su columna vertebral terriblemente torcida haciendo chepa, y con su cara completamente asimétrica.

Siguiendo con su misión, Marta le eligió como pareja debido a que un ser tan indefenso no entorpecería sus planes. Y así fue, a los tres meses de vida social Julián se gastó todos sus ahorros en una alianza de compromiso con diamante, y otros tres meses más tarde se casaron por el juzgado en plena capital. Una semana más tarde fueron a pasar su luna de miel a Andalucía, ya que Julián no podía permitirse mucho más. No sabía por qué pero Marta se estaba acordando de un día en concreto que paseaban lentamente por la playa, mirando como las olas rompían suavemente en la arena haciendo espuma.

Sin más preámbulos Marta acabó de recoger la casa a las once en punto, y como todos los miércoles fue a hacer la compra al mercado del barrio. Aunque actualmente tenían el suficiente dinero como para ser atendidos por criados, la pareja decidió vivir lo más humildemente posible, ya que Julián estaba acostumbrado debido a sus orígenes de pobreza, y Marta tenía que seguir manteniendo un contacto directo con la población local.

De camino al mercado un brillo la llamó la atención. A lo lejos brillaba la cima del rascacielos de Ciborgdame, empresa líder del mundo en aplicaciones robóticas, de la que Julián era ahora el director general.

Marta se acordó al instante de sus primeros meses de casados, con Julián llegando pronto de trabajar, para seguir haciéndolo en casa hasta la hora de dormir. A Marta le daba igual que Julián se centrara tanto en su trabajo, lo único que le molestaba es que lo hiciera en casa. Así pues se puso manos a la obra, y optó por echarle una mano a escondidas. Al principio le organizaba los apuntes manuscritos de tal manera que su subconsciente al verlos fraguara alguna idea que le llevara a ascender, y así pasar más tiempo en la oficina. En cuestión de un año Julián fue ascendido a jefe de desarrollo, pero Marta necesitaba más tiempo a solas, así que continuó cambiando alguna trama de datos de su ordenador personal, para que él le fuera dando forma a lago nuevo.
[Read More…]

Add a comment

ALMA DE VAMPIRO

Alma de vampiro

¿Como?, ¿cuando?, ¿Por qué? No se sabe, pero sucede, la muerte es algo incontenible, el móvil del ser humano, su mayor miedo. Pero no solo nosotros, simples mortales con raciocinio le tememos:
Era una pequeña mansión que aunque ya vieja la conservan, era un patrimonio de la humanidad. Si Entráramos y paseáramos por las habitaciones, sería como si pasáramos de una época a otra, ya que cada una estaba construida con un estilo distinto, y cada una con su historia, pero la sala más grande, era la que daba al jardín era de un interesante estilo gótico, con grandes ventanales terminados en arcos y con un monumental claustro.

En el jardín había una gran cantidad de ahuehuetes y otras plantas; pero lo que llama la atención es un árbol que resalta por su tamaño y anchura.
Si nos acercáramos nos percataremos que su corteza está quemada. He aquí una historia. La historia de un personaje del cual nunca se supo su nombre, pero siempre iba a visitar este árbol, lo admiraba como si lo estudiara, se subía a sus ramas, largo rato pasaba hay. Lo extraño era que sus visitas eran en la madrugada.
En aquella época la casa estaba habitada por un hombre de de nombre M… y apellido A… que al ver al sujeto salió a su encuentro para echarlo, pero este con gran fuerza lo arrojó. Al contemplar a este visitante observó sangre en sus labios, colmillos en su boca, expresión de dolor en su rostro y lagrimas en sus ojos. Comprendió que era un vampiro y que sufría. Sus pensamientos decía, ¿Qué hace este ser dedicado satisfacer sus tenebrosas necesidades dando muerte y aspirando la vida? Pero sobre todo se sintió amedrentado, temeroso. Luego de eso lo vio varias noches más. Ya no decía nada solo lo miraba. Al verlo, se llenaba con una profunda ansiedad y angustia. No dormía, ya que esto podría ser fatal. Pero el vampiro no tenia interés en su sangre y el señor A… pareció entenderlo.

Le intrigaba saber que era lo que aquel ser hacia así que, obsesionado con su extraño visitante se decidió a interrogarlo. Pero al encontrarse a su lado y verlo no pudo hacer más que observarlo. Y así pasaron varias noches hasta que se atrevió a preguntarle, o tal vez hasta que El lo dejó.

Su primera pregunta fue ¿Me matarás? Pero a Él, eso no le interesaba. Por que ya no era necesario alimentarse.

Había vivido ya varios siglos. En un principio era humano, como todos los actuales vampiros, y como buen humano fue su temor a la muerte lo que lo orilló a aceptar esa macabra seducción de convertirse en un no vivo, o más bien en un no muerto. Existió con todos los lujos que proporcionan la sangre. Sació todos sus vicios. Pero ahora su cuerpo estaba casi desecho. Por que la hora de morir había llegado. Por que los vampiros también mueren, de alguna forma rara pero llegan a su ocaso. Pero su miedo aun seguía, morir era terrible.

Ahora esperaba el momento, Para salvar su alma, el alma de un vampiro.

De repente le brillaron los ojos, miro fijamente a M… A…, quien como un cachorro sedado no se movió, no hizo seña alguno, no podía. Su angustia y ansiedad habían desaparecido, estaba hipnotizado. De repente, M…A…, movido por fuerza aunque vieja todavía irresistible, mordió salvajemente al vampiro. El vampiro cayó al suelo, quemando la corteza del árbol al tocarla.

Al otro día el señor M… A…no se levanto, solo durmió hasta que dieron las diez de la noche entonces salió, a alimentarse de sangre humana. Era el mismo cuerpo, era el mismo miedo, pero otra alma, era el alma de su vsitante: alma de vampiro.

Add a comment

No mires atrás

Tom subió las escaleras. Era una noche lluviosa, el viento aullaba en la oscuridad. Pudo ver algo por el rabillo del ojo, una escurridiza sombra. Miró el rellano, iluminado por el destello de un relámpago. Allí no había nada, salvo la soledad de la casa. Sin embargo, podía sentir un frío en su espalda, un escalofrío incrustado en su columna vertebral. Entró en su habitación y cerró la puerta.

Aquella casa había pertenecido a unos amigos de sus padres, los Burnside. Una apacible casa en un pueblo del norte de la región, con altos pinos y extensos bosques. Sin embargo, la mujer del señor Burnside enfermó y tuvieron que mudarse. Nadie supo qué fue lo que la enfermó, pero a pesar de los esfuerzos de los médicos por curarla murió al año siguiente. En sus delirios, había hablado de una niña, y susurrando decía que no mirase atrás. Nadie jamás lo entendió. Él creia que solo eran locuras de un moribundo, al igual que los demás. Pero aquella noche había sentido algo. No le dió mucha importancia, tal vez había alguna filtración de aire pues era una casa vieja.

Se tumbó en su cama, encendió la lampara y cogió un libro. Su mente se distrajo, entre página y página, olvidando lo que pasó en la escalera.
De pronto, un ruido distante rompió la quietud de la noche. Era un goteo, el sonido del agua cayendo ritmicamente sobre el fregadero. Tom dejó el libro y salió al lóbrego pasillo. Estaba desierto, y solo se escuchaba el eco del agua goteando. Le recordó a un latido, un latido de depredador. Le dió al interruptor de la luz y se iluminó el pasillo. Guiado por su oido, bajó hasta el baño del piso inferior, comprobando los grifos. Cerró la llave y cesó el ruido. Tom suspiró, aliviado. Se volvió hacia la escalera y se quedó helado. De nuevo, había visto algo moverse a sus espaldas. Esta vez, se parecía a una silueta humana, bastante pequeña. La sombra de una niña.[Read More…]

Add a comment